¿Ya aplicas estos tips cuando vas al veterinario?

Es importante que tu gatito tenga la menor exposición a situaciones que le provoquen estrés , ya que puede provocar en los gatitos efectos negativos, como la baja de defensas. Y la visita al veterinario puede ser una experiencia de alto estrés si no se hace correctamente, así que hoy te damos algunos tips para hacer que este tipo de salidas sean lo más positivas posibles para tu bebé.

Cuando tu gatito es cachorro es necesario ir con el veterinario para terminar el cuadro de vacunación y desparasitación. Una vez adulto puedes hacer de 3 a 5 visitas al veterinario para aplicación de refuerzo de vacunas y desparastaciones. Así que aprovecha las constantes visitas cuando es bebé para hacerlo de la mejor manera posible y que sus futuras visitas no sean motivo de estrés. Si aún no tienes un veterinario de cabecera te recomendamos que tomes en cuenta estos puntos antes de visitar a uno:

  • Investiga la reputación que tiene la clínica de tu agrado.
  • Verifica que el lugar se vea limpio y ordenado.
  • Pregunta por la experiencia en gatos, recuerda que la medicina felina es diferente que la canina, ya que los gatos son mucho más sensibles que los perros.

Una vez que tengas una clínica que cumpla tus expectativas. Te invitamos a seguir estos tips para cuidar y entrenar a tu gatito.

Familiariza a tu gato a estar en una transportadora días antes de su primera visita. Crea una conexión positiva entre tu gordito y la jaula, puedes dejar la jaula abierta en el piso con un premio dentro, y poco a poco el gatito va a interactuar y encontrará reconfortante la jaula, inclusive puede hacer de a jaula un lugar Zen en donde tomar siestas.

El día de la visita cubre la jaula con una mantita, de esta forma el gato se sentirá mejor y evitará ver todo el movimiento del exterior mientras es transportado. Y puedes poner dentro de la jaula alguna prenda tuya o juguetes que le guste para que en todo momento tenga un olor familiar cerca de él.

Una vez dentro de la clínica, no lo pongas en el suelo, colócalo en un lugar alto, por ejemplo: sobre una silla o en tus piernas sin sacarlo de su jaula. Es importante hacer todos los movimientos suaves, para evitar que el sienta un jaloneo dentro de su jaula. Si hay muchos animales cerca mientras esperas tu turno, te recomendamos dejar la jaula completamente tapada evitando que otros perros se acerquen a oler o incluso a ladrarle a tu mascota.

Una vez estén de regreso a casa no olvides apapachar a tu gato, ¡Esto le ayudará a sentirse feliz!. Recuerda que siempre que veas un comportamiento anormal en tu gordito es importante llevarlo a una consulta.

¡Comparte toda esta ternura!

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